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Imagen de internet, de “Blu”, street artist .
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DE LA REAL – POLITIK A LA REALIDAD POLÍTICA.
Denunciar deuda, ganar deuda. (Karate
Kid style) :)
Estos días de cierto
descanso y semidesconexión me reencuentro con muchas personas que
quiero, añoro y que respeto muchísimo, desde hace ya mucho tiempo.
Me siento contento con
los reencuentros. Y de debatir con personas con las que no suelo
hacerlo.
Es muy enriquecedor abrir
los enfoques, contrastar con distintos matices e incluso romper con
vehemencia cuando parece que el hilo se escapa de las cuestiones que
algunos consideramos fundamentales: cuál sería la mejor manera
discursiva para conformar una mayoría de cambio, de cuáles las
personas más adecuadas, la confianza política tanto en los modelos
de delegación como en los de participación, capacidad de actuación,
medios de comunicación, participación en la acción directa, qué
actitudes tomar para dirigirnos a las clases dominantes, cuáles las
formas de cohesión del inmenso precariado... ¿clase obrera? ¿los
de arriba y los de abajo? ¿claridad en los posicionamientos sin
entregar las claves de acción a los enemigos de la mayoría?
En mi pensamiento y
acción está últimamente una máxima, que es una vuelta a los
orígenes, (algo que también se está poniendo encima de la mesa
este verano con motivo de las candidaturas de unidad popular, la
vuelta al ADN de Podemos), y es la de “no hay democracia si
gobiernan los mercados”.
Es el ejemplo griego el
que se está convirtiendo en el contraejemplo para la democracia en
Europa. Han sido dos de los instrumentos de la democracia al uso en
occidente los que han quedado machacados completamente en sólo 6
meses:
elecciones generales
al parlamento, democracia delegada, con un gobierno que afirmaba,
entre otras cosas, que no pagaría una deuda ilegítima, y
el referendum como
expresión concreta de la mayoría de la voluntad popular.
La firma final y la
claudicación del presidente del gobierno griego, Tsipras, han dejado
desarmados los discursos de recuperar la democracia, la economía y
la soberanía.
Se ha visto la mano más
dura del robo armado a través de las estrategias de los acreedores
en el gran casino del mundo, de los que se llaman mercados
financieros, riesgo país, las primas y los beneficios puramente %
han dejado clara una visión: no será suficiente con tener
representación, habrá que tener una capacidad movilizadora y de
persistencia en la construcción colectiva que dure varios años.
Tenemos no sólo una
ventana de oportunidad que mantener abierta, sino todo un edificio
por construir, cual bastión anti-crakers de la democracia real y
efectiva. Esa ventana ya ha quedado en la planta más baja del
edificio. Y los cimientos no se hacen esperar.
Considero profundamente
que hay que poner todo este análisis blanco sobre negro en todas
nuestras intervenciones. Creo que hay que aprovechar la permeabilidad
política que tiene una amplia mayoría social para escuchar nuestras
convicciones y verdades más profundas, aquellas que permitan
movilizar más allá del voto. Avanzando y reforzando cada paso dado.
Hablar de pérdida real y
riesgo democrático desde la raíz a todas las personas. Hay que
transmitir claramente que la ilusión por el cambio no es un proceso
de meses y que hay muchos retrocesos. Que las fuerzas neoliberales
europeas han reaccionado mucho y “bien” en los últimos meses y
han marcado muy mucho cuáles son los espacios de “permisividad”.
Audacia, desobediencia y lealtad a los proyectos.
Un fantasma recorre
europa y ha tomado cuerpo como una estatua helena en el olimpo de los
mercados: la democracia será lo que en piedra han tallado a martillo
y cincel, Merkel la cabeza visible.
Es nuestra
responsabilidad convertir en sal esa estatua, vergüenza de Atenas, y
regarla con agua fresca y contundente … salmuera a la troika; sal,
muera la troika. Y agua, mucha agua. ¿Desendeudar? ¿Desbordar?
¡¡¡Claro que Inundaremos!!!
El agua y la sal. Mareas
del Sur.